El presente estudio analiza la relación entre las actividades turístico-recreativas y el entorno natural en el sector serrano sur de la ciudad de Tandil, con especial énfasis en el rol de la geodiversidad como recurso turístico. A partir de un enfoque cualitativo, se realizaron entrevistas a guías turísticos, observaciones de campo y fichas de análisis para identificar los principales impactos generados por el uso recreativo del territorio.
Los resultados evidencian que el turismo presenta un carácter dual: por un lado, favorece la valoración y el conocimiento del entorno natural; por otro, genera efectos negativos como erosión de senderos, compactación del suelo, acumulación de residuos y vandalismo, especialmente en áreas de alta concurrencia. Asimismo, se identificaron problemáticas vinculadas a la falta de planificación, el uso no regulado del espacio y las restricciones de acceso asociadas a la propiedad privada.
En este contexto, los guías turísticos emergen como actores clave en la mediación entre los visitantes y el entorno, con potencial para promover prácticas más sostenibles, aunque se detectan limitaciones en sus conocimientos técnicos específicos.
Finalmente, se proponen estrategias orientadas a la gestión sostenible del territorio, tales como la regulación de senderos, la educación ambiental, el fortalecimiento del control estatal y la articulación entre actores públicos y privados, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El estudio resalta la necesidad de un enfoque integral e interdisciplinario que permita compatibilizar el desarrollo turístico con la conservación del patrimonio natural.

